dimarts, 5 de maig del 2009

LA PREVIA. NO SUFRAMOS, DISFRUTEMOS




                                    


Sin tiempo apenas de saborear el chorreo histórico en el Bernabeu, el barcelonismo vuelve a experimentar las sensaciones que preceden un partido de los grandes. Esta vez, toca el Chelsea, toca jugarse el pase a una final de la Liga de Campeones.


 


No será empresa fácil. El Barça llega con las bajas confirmadas de Puyol y Márquez en defensa y con la duda hasta el último minuto de Thierry Henry.


Las ausencias de 2 de los baluartes en defensa del equipo, son las más sensibles para el colectivo. Reemplazarlos no va a ser una decisión fácil para Pep Guardiola. Se ha especulado con la posibilidad de reinventar a centrales a jugadores como  Touré o Busquets (quien en el filial el año pasado ya ejerció como tal) , pero lo cierto y lo lógico es que ante un partido de tanta trascendencia, inventos los justos.


Los nombres de Cáceres o Abidal son los que tienen más papeletas para acompañar a Piqué en el eje de la zaga.


El uruguayo, es el único central puro que tiene a disposición Guardiola y a pesar de no haber gozado de muchos minutos esta temporada, es la solución más lógica. Un central que ha costado 18 millones de euros, debe ser siempre, una solución más que respetable.


 


Centrándonos en el Chelsea, la duda de todos es saber como planteará el partido Hiddink. Poco probable, pensamos, es que se repita el cerrojazo que los de Londres emplearon en Barcelona hace una semana. Al Chelsea solo le vale un resultado posible, la victoria, así que estará obligado a tomar algún riesgo que otro.


 


Planteamientos ingleses a parte, lo cierto es que el Barça llega a Stamford Biridge en el mejor de los momentos posibles. El 2-6 del Bernabéu supone una inyección de moral y de adrenalina que hará del Barça, un equipo más peligroso todavía.


En otras épocas, muchos hubiesen pensado que ante tal clima de euforia y celebración, quizás no es el mejor momento para jugarse el pase a una final. Recuerdos como la final de Atenas, disputada 48 horas después de una celebración de Liga todavía se recuerdan por Can Barça, pero sabiendo que Pep Guardiola es el entrenador del Barça, nadie debe tener motivo alguno para encender la alarma.


Piqué escenificó ayer el mejor de los ejemplos pidiendo que se dejase de hablar de la goleada al Madrid y que se hablase del partido ante el Chelsea. Ejemplar e ilusionante.


 


Así que mañana tenemos la enésima cita con la historia en apenas 10 días ( y las que quedan todavía). Cuando todavía estábamos saboreando el caramelo del Bernabeu, ahora debemos tragárnoslo para hincar el diente en un trozo de turrón del duro como es el Chelsea.


¿Nervios? Por supuesto. ¿Ilusión? La máxima. Pero lo que no debemos sentir los culés es miedo a la derrota. Este año hemos disfrutado lo no escrito y caer ante un Chelsea en semifinales no debe ser motivo de decepción. No pretendemos poner las vendas antes de que nos hayamos hecho daño, pero conocemos como es este entorno y es mejor avisar a tiempo.


Eso si, como el Barça pase a la final de Roma, podríamos estar delante de la semana más gloriosa del club. Goleada al eterno rival, billete a la final de Roma, Campeones de Liga y de Copa. Eso en tan solo 1 semana. ¿Obtendremos la felicidad completa? No lo sabemos, ojalá, pero lo que si podemos garantizar, es que nos lo pasaremos pipa!


 


¡ No sabéis la confianza que nos da este Barça!


 


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