El Atlético de Madrid suele ser un anfitrión malo para el Barça. Pese a que por lo general convierte la visita del blaugrana a su feudo en una fiesta de fútbol y goles, en vez de permitirle a su huésped entrar, sentirse cómodo como en su casa, y al irse llevarse un regalo de tres puntos, acostumbra someter a los hombres del Barça a 90 minutos de tortura china y a echarlos a la calle con las manos vacías. En las últimas 20 temporadas, sólo 4 veces los culés han salido del Vicente Calderón con el puño en alto en señal de victoria.
Con todo, no deja de ser verdad el manido tópico futbolero de que cada partido es diferente. Las última victoria blaugrana en el coliseo colchonero por la Liga (0-6 en la temporada 2006-07) fue un festival inútil y desangelado en medio de un final de temporada triste y vacío. En cambio, las dos últimas derrotas de los blaugrana en el Calderón, que fueron duros golpes en su momento, a la larga devinieron en anecdóticos tropezones en el camino glorioso hacia el título de los hombres de Guardiola.
Por lo tanto, para el duelo de mañana, en vez de un Barça derrotista o temeroso, esperamos ver al equipo de siempre, que busca mandar en el partido sin importar que se esté en cancha ajena, y sin obsesionarse con el pasado, de manera que no salga suicida para ganar ni mezquino para no perder. Guardiola avisó que no le quita el sueño la idea de puntuar por primera vez a la vera del Manzanares desde que es técnico culé. Esperamos de nuestros jugadores la misma serenidad y confianza que su técnico, esa de la que han hecho gala en las dos últimas temporadas en todas partes donde han jugado... salvo quizás, en el mismo estadio que visitarán mañana...
Del Atlético no esperamos menos que un rival al tope de motivación, convencido de poseer las armas justas para tumbar al gigante culé: Defensa recia, velocidad por las bandas y mucho desequilibrio en el área. Además de un momento de forma que parece óptimo, si bien su lamentable partido en Grecia por la Europa League le ha restado impulso. Está en duda la presencia del "Kun" Agüero en el partido, pero es fijo Diego Forlán, ese delantero que tiene de hijo al Barça (9 goles en 10 partidos).
Justamente el goleador uruguayo será protagonista de un duelo particular con Leo Messi, a propósito del acopio de méritos que ambos han hecho en los últimos meses para hacerse acreedores al Balón de Oro, máximo premio individual europeo (y ahora mundial). Quizás el desempeño de cada jugador termine decantando la decisión de quienes dentro de unas semanas decidirán a quién se le entrega el trofeo; sin dejar de lado que otro par de favoritos, que saltarán a la cancha en el bando blaugrana, podrían terminar "robándole" el show a las estrellas rioplatenses. Hablamos de Xavi e Iniesta, por supuesto.
Lo que sí es seguro, o casi, es que el partido de mañana será un gran espectáculo. En los últimos años a los culés nos han escaseado los gritos de júbilo en estos duelos contra el Atlético, pero a los futboleros del mundo les han sobrado motivos para disfrutar. Esperemos que mañana, aunque sea sólo para variar, seamos nosotros quienes hagamos la faena completa: buen partido y tres puntos.
¡No sabéis cómo queremos ganar mañana!
R.I.P. @ The Digital Garden.
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