dilluns, 13 de juliol del 2009

EL PELIGRO DE LA EXAGERACIÓN




                                         


  


El verano, excepto cuando hay Mundial o Eurocopa, suele ser una estación bastante monotemática y repetitiva en cuanto a la información futbolística se refiere. Rumores, ventas, compras, pretemporadas y partidos de costellada en los que se empiezan a ver los primeros pasos de las nuevas plantillas.


 


Este año, al Barça está tardando más de lo habitual en hacer nuevas incorporaciones, y eso el entorno, es decir, la prensa, parece no acabar de tolerarlo. Se ha ido generando, poco a poco, un clima un tanto encrispado y de desconfianza total en el director deportivo, en el presidente y en la política de club en general.


Para todos estos iluminados que están alejando (más de lo que deberían) de la memoria de los culés el triplete, la solución a todos los males y a todos los problemas del club como institución no es otro que Pep Guardiola.


 


Pep Guardiola es el nombre que todos los críticos ponen como el jarabe de palo a la salud del club. Estos sectores piden que sea Pep quien salga a la palestra y hable para así tranquilizar a todo el barcelonismo. Que el Barça no ficha? Es igual, Guardiola con sabrá que hacer con esta plantilla… Qué el presidente habla más de la cuenta? Que Guardiola vuelva ya para anular el discurso de Laporta. Todo gira en torno al técnico de Santpedor.


 


Esta dependencia que parece que se está generando alrededor de la figura de Guardiola, consideramos que es un tanto peligrosa para el futuro del club. Ya sabéis que nosotros pensamos que nada ni nadie está por encima del club. Y Guardiola no está exento de esta teoría.


Por mucho que sea el entrenador del triplete y el técnico que ha resucitado a un gigante, a Guardiola no se le puede poner a sus espaldas la presión y el peso de todo un club. Y eso es lo que muchos, sobretodo medios de comunicación , están cargando a Guardiola de unas responsabilidades que a un entrenador no le corresponden.


 


Creemos que esta casi beatificación es peligrosa porque los ciclos del fútbol no perdonan a nadie. Se perderán partidos y títulos y Guardiola cometerá errores que costarán partidos. También llegará el momento en el que Guardiola abandone el Barça y el Barça ahí, quitándonos el sueño a todos.


 


Guardiola no es un mago, Guardiola no es el David Copperfield de los banquillos capaz de obrar el milagro venga por donde vengan los problemas. Guardiola en su parcela ha demostrado ser un excelente profesional que merece todas las alabanzas habidas y por haber. Pero de ahí a señalar a Pep como la panacea a cualquier problema de cualquier área del club va un trecho bastante largo.


 


Desde aquí queremos pedir coherencia y no magnificar en exceso la figura de Guardiola. Valorémoslo como lo que es y no como lo que no es. Es el mejor entrenador que puede tener ahora mismo el Barça pero no es la piedra angular sobre la que todos los pilares del club se sustentan. Ni mucho menos. Es una pieza importantísima pero para nada imprescindible.


Pep ya tiene de por si mucha presión tan solo con la parcela que le atañe, no hace falta darle faena que no le pertenece.


 


Alabemos y creamos en Guardiola. Nosotros lo haremos, pero por favor, no hagamos caso de esas voces que lo beatifican, ya que esos mismos, serán los que más le criticarán cuando las cosas no vayan tan bien,.


Seamos coherentes.


 


¡ No sabéis lo poco que entendemos al entorno!


 


The Digital Garden



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